Yuvelis Morales, Premio Goldman para Centro y Sudamérica, insta a prohibir el fracking en Colombia

La joven activista Yuvelis Morales recibió este lunes el Premio Goldman Medioambiental correspondiente a América Central y del Sur por sus campañas contra el fracking en Colombia. “Si no luchamos ahora contra la indiferencia, el fracking, el extractivismo y la contaminación, no vamos a tener un futuro que defender”, afirmó al presentar su trabajo, que enmarca como un compromiso con la vida.
Morales, integrante de la Alianza Colombia Libre de Fracking, sostiene que esta técnica —que inyecta grandes cantidades de agua, arena y productos químicos en rocas del subsuelo para liberar gas y petróleo— es nociva por su elevado consumo de agua, la emisión de gases y el riesgo de sismicidad y de contaminación de acuíferos.
Asegura que el movimiento cuenta con “argumentos técnicos, científicos y populares” sobre por qué no debe implementarse en el país. Las movilizaciones que lideró en el Magdalena Medio, señala, fueron determinantes para detener proyectos planteados por Ecopetrol, la principal empresa petrolera de Colombia y la tercera de América Latina.
Desde Barrancabermeja, expresa preocupación porque la discusión sobre el fracking sigue avanzando y “aún no se tiene un proyecto de prohibición”. “Son las comunidades las que padecen la contaminación y la escasez de agua por la afectación de las fuentes hídricas subterráneas y superficiales”, añade.
Morales critica que los gobiernos no sean claros sobre los efectos del extractivismo. “Vivo en un territorio con más de un siglo de explotación hidrocarburífera”, relata. En esa región, dice, las expectativas de las regalías “no se han traducido en una vida digna” y pone como ejemplo a familias que viven junto al río Magdalena, “la fuente hídrica más importante del país”, sin acceso a agua potable en sus casas.
En un año de elecciones presidenciales en Colombia (31 de mayo), la activista considera que el fracking se ha convertido en “la punta de lanza de cualquier discusión minero-energética”, con posiciones a favor y en contra. Invita a quienes aspiran a legislar a “tomarse en serio la responsabilidad con las comunidades” y a “defender la vida de sus habitantes”.
A punto de graduarse en ingeniería ambiental, defiende que “la salida no es el extractivismo” y vincula la actual crisis derivada de la guerra en Oriente Medio con la urgencia de dejar atrás los combustibles fósiles. “Nuestra riqueza son los ríos, las montañas, el sol.
La salida no tiene que ser el fracking y jamás debe serlo”, insiste. Tras más de una década impulsando la prohibición de esta técnica en Colombia, Morales recuerda que, junto con más de 100 organizaciones de la sociedad civil, la Alianza Colombia Libre de Fracking ha promovido un proyecto de ley para prohibir legalmente el fracking y los yacimientos no convencionales.
Pide a senadores y representantes a la Cámara asumir “la responsabilidad de la lucha por la vida” y atender la petición de las comunidades del Magdalena Medio y del resto del país. La activista tuvo que pedir asilo en Francia en 2022 por amenazas tras encabezar las campañas contra el fracking.
Ya de regreso, subraya que “Colombia sigue siendo el país con más asesinatos a líderes sociales y ambientales” y reclama “garantías reales” para poder seguir defendiendo los territorios. Morales se ha declarado “tremendamente orgullosa” del reconocimiento obtenido.
