Yuvelis Morales, la joven que lideró protestas contra el fracking en Puerto Wilches, recibe el Premio Goldman

Una movilización que nació en las orillas del Magdalena acaba de alcanzar uno de los mayores reconocimientos ambientales del mundo. Yuvelis Natalia Morales Blanco, quien encabezó la resistencia al fracking en Puerto Wilches (Santander), fue galardonada con el Premio Goldman, tras convertirse en una de las voces más visibles contra los proyectos piloto que Ecopetrol anunció en la zona.
El 12 de diciembre de 2020, con apenas 18 años, Morales dejó a un lado los libros para salir a las calles junto a organizaciones civiles y protestar contra la fracturación hidráulica. Descendiente de tres generaciones de pescadores, creció viendo sequías, contaminación y derrames de petróleo en su comunidad a orillas del río Magdalena.
Su afán por proteger el entorno se volvió una causa personal que, según relata, casi le cuesta la vida. La disputa por el fracking en Colombia venía de atrás.
Aunque en 2018 el Consejo de Estado impuso una moratoria nacional sobre esta técnica, la medida fue apelada y, en ese limbo jurídico, el gobierno de Iván Duque anunció en 2019 dos proyectos piloto —Kalé y Platero—, liderados por Ecopetrol, en inmediaciones de Puerto Wilches, en pleno Magdalena Medio.
Morales conocía de primera mano el impacto de la industria. Su familia fue golpeada por el derrame del Pozo 158 en 2018, un evento que salió del yacimiento Lizama de Ecopetrol y terminó contaminando dos afluentes del Magdalena. Las consecuencias fueron devastadoras: cerca de 100 familias reubicadas, miles de aves y mamíferos muertos y una mortandad de peces imposible de calcular.
Aquello la empujó a estudiar ingeniería ambiental. Un año después del desastre empezaron a aparecer letreros promoviendo la fracturación hidráulica. Morales investigó, se vinculó a reuniones de la Alianza Colombia Libre de Fracking y, al comprender los riesgos para el río, suspendió sus estudios para dedicarse a impedir que el daño ambiental se repitiera.
Con otros estudiantes tocó puertas casa por casa en una comunidad de 30.000 habitantes, explicó qué era el fracking y por qué podía ser una amenaza, y llevó el debate a despachos de funcionarios locales. Las protestas crecieron: llegaron hasta la refinería de Ecopetrol —a una hora al sur de Puerto Wilches— y, en diciembre de 2020, una marcha con ambiente de carnaval reunió a miles de personas en el municipio.
Un mes después, Morales intervino en una audiencia pública sobre fracking. Su testimonio, directo y sin rodeos, se difundió ampliamente y la consolidó como referente del movimiento. El Premio Goldman la sitúa en una lista de galardonados en la que figura Francia Márquez.
Para Morales y su comunidad, el reconocimiento llega tras una movilización que dejó de ser marginal y puso en el centro del país el debate sobre los riesgos ambientales asociados a la fracturación hidráulica.
