Yuvelis Morales gana el Premio Goldman 2026 por su rol en frenar pilotos de fracking en el Magdalena Medio
A los 25 años, Yuvelis Natalia Morales Blanco fue distinguida el 20 de abril de 2026 con el Premio Ambiental Goldman, conocido como el “Nobel Verde”, por su rol clave en frenar los pilotos de fracking en el Magdalena Medio. Es la tercera colombiana en recibir este reconocimiento a defensores ambientales de base, tras figuras como Francia Márquez.
Morales, descendiente de tres generaciones de pescadores y criada a orillas del río Magdalena en Puerto Wilches (Santander), convirtió su vínculo con el agua en una causa pública. Mientras estudiaba Ingeniería Ambiental, se enteró de que Ecopetrol y ExxonMobil planeaban implementar los proyectos piloto de fracking Kalé y Platero en la región.
Con otros jóvenes fundó Aguawil (Comité para la Defensa del Agua, la Vida y el Territorio) y se consolidó como una de las voces más fuertes de la Alianza Colombia Libre de Fracking. Los riesgos no eran teóricos. En 2018, un derrame de petróleo había golpeado gravemente la zona, obligando a reubicar a casi un centenar de familias y dejando miles de peces y mamíferos muertos.
Para Morales y su comunidad, eso se tradujo en agua contaminada, pérdida de medios de vida y amenazas constantes. A los 19 años recibió su primera amenaza de muerte y, en 2022, tras un allanamiento a su casa y continuas intimidaciones, se exilió en Francia. Regresó poco después para continuar el activismo.
La movilización creció con una marcha carnavalesca en Puerto Wilches en diciembre de 2020 que reunió a miles de personas. En enero de 2021, su testimonio en una audiencia pública sobre daños irreparables al ecosistema se viralizó. En 2022, Ecopetrol suspendió los contratos de los pilotos de fracking.
Y en agosto de 2024, la Corte Constitucional confirmó que los proyectos vulneraron el derecho al consentimiento libre, previo e informado de la comunidad afrocolombiana de Puerto Wilches.
El premio resalta no solo el impacto legal y comunitario de esta lucha, sino también la visibilización de los riesgos del fracking —técnica que inyecta agua a alta presión con químicos para fracturar rocas y extraer hidrocarburos— en una región ya vulnerable. Hoy, Morales continúa organizándose en el Magdalena Medio, en una causa que para las comunidades ribereñas es tan ambiental como vital: defender el agua y el territorio.
