Un colombiano lidera FOXSI-5, misión de la NASA para captar llamaradas solares en tiempo real

Un físico colombiano está al frente de una misión de la NASA que buscará mirar al Sol en el momento exacto en que estalla. Juan Camilo Buitrago-Casas lidera FOXSI-5, un experimento del programa de cohetes de sondeo concebido para observar en rayos X las llamaradas solares en tiempo real.
El lanzamiento se realizará desde Alaska en los primeros días de mayo y pretende aportar nuevas pistas sobre el comportamiento del Sol y sus efectos sobre la tecnología en la Tierra. FOXSI-5 fue desarrollado por universidades de Estados Unidos y Japón, con apoyo de la NASA.
El objetivo, explicó Buitrago-Casas, es “observar una explosión solar grande mientras ocurre, específicamente en rayos X, que nos permiten ver procesos físicos que no son visibles con luz normal”. Esa capacidad de observación en tiempo real, añadió, es lo que diferencia a esta misión de experimentos anteriores.
No es la primera incursión del equipo en este tipo de campañas. Han lanzado cuatro cohetes previamente: FOXSI-1, 2 y 3 observaron el Sol en condiciones normales, sin actividad explosiva, mientras que FOXSI-4 fue el primero en capturar una llamarada en pleno desarrollo.
Ese éxito allanó el camino para el diseño de la nueva misión. El cohete, de alrededor de dos toneladas, despegará verticalmente desde el Poker Flat Research Range, cerca de Fairbanks (Alaska). Alcanzará entre 300 y 400 kilómetros de altitud —el espacio cercano a la Tierra— en un vuelo total de unos 15 minutos, aunque la fase científica activa no supera los seis.
“Es un experimento muy breve, pero extremadamente preciso. En esos pocos minutos se recoge información que puede tardar años en analizarse”, señaló el investigador. Durante ese intervalo, los instrumentos se activan automáticamente para registrar la radiación solar de alta energía.
Uno de los propósitos centrales es entender cómo las llamaradas afectan a una civilización cada vez más dependiente del espacio. Satélites de telecomunicaciones, sistemas de navegación y servicios críticos pueden verse vulnerados por la radiación solar. “Las llamaradas solares no son nuevas, pero ahora pueden impactar directamente sistemas como satélites o redes eléctricas si no se comprenden bien”, advirtió Buitrago-Casas.
Algunas erupciones liberan partículas a temperaturas de millones de grados que viajan por el espacio interplanetario e interactúan con la Tierra. “No podemos detener las erupciones solares, pero sí podemos anticiparnos. Si logramos entender mejor cómo y cuándo ocurren, podremos mitigar sus efectos en la tecnología terrestre”, añadió.
Para cazar una llamarada en tiempo real, el equipo opera con una ventana de lanzamiento flexible de hasta 50 horas: el cohete puede estar listo, pero solo despega cuando se detecta una erupción activa. “Podemos detener la cuenta regresiva incluso a pocos minutos del despegue si no hay actividad solar adecuada”, explicó el físico.
Esta estrategia ya fue utilizada con éxito en FOXSI-4 y, según Buitrago-Casas, marcó un precedente en los programas de la agencia al demostrar que es posible reaccionar en tiempo real. El despegue desde Alaska obedece a razones logísticas y científicas: el sitio cuenta con infraestructura especializada para este tipo de cohetes y permite coordinar observaciones con instrumentos internacionales.
Buitrago-Casas lo definió como un lugar ideal por su capacidad ya instalada. A partir del lanzamiento, el equipo esperará la erupción adecuada dentro de la ventana, y los datos que se obtengan durante esos pocos minutos alimentarán años de análisis con la vista puesta en mejorar la comprensión de la meteorología espacial y reducir sus riesgos sobre sistemas tecnológicos.
