Solo el 5% de las empresas ve retorno de la IA pese a que el 35% afirma tener estrategia

La inteligencia artificial es ya una prioridad declarada en las empresas, pero su rentabilidad aún no llega.
El 97% de los ejecutivos reconoce su papel estratégico; sin embargo, solo el 35% de las compañías asegura contar con una visión clara y mantener informadas a sus plantillas sobre los avances, y únicamente el 5% afirma obtener un retorno significativo de su inversión en IA, según el informe '300,000 voices' elaborado por Oliver Wyman Forum.
El estudio subraya la denominada “curva J” de la productividad de la IA: un arranque marcado por fuertes inversiones, ausencia de retornos inmediatos y percepción de estancamiento o retroceso.
Este diagnóstico centró la mesa redonda “IA y productividad: Acelerando la Curva-J”, dentro del encuentro “Change Makers: Liderazgo Transformador, Inteligencia Artificial y Personas”, en la que participaron Pilar de Arriba y Alberto Mateos (Oliver Wyman) y Jaime Martín-Juez (Repsol).
El verdadero reto, señaló De Arriba, es transformar la productividad adicional que aporta la IA en nuevo valor y crecimiento. Por sectores, las tecnológicas lideran la inversión y adopción, seguidas por telecomunicaciones y servicios financieros. No obstante, en estos últimos afloran frenos internos ligados al temor a la sustitución de empleos: el 65% de los empleados expresa preocupación, según el informe.
En la manufactura, en cambio, los trabajadores muestran mayor apertura a integrar herramientas de IA. A nivel regional, Europa avanza hacia la adopción, aunque a un ritmo más lento que otras zonas del mundo debido a una menor inversión pública y a niveles de confianza más bajos, pese a haber registrado el mayor crecimiento interanual en adopción de IA de cara a 2025.
En España, el progreso es más moderado, con baja inversión privada y una inquietud creciente por el impacto sobre el empleo. El informe enfatiza que la transformación con IA es, ante todo, una transformación de personas. La capacidad de convertir pilotos en adopciones reales resulta decisiva.
La falta de realización profesional se ha convertido en la segunda mayor queja laboral tras la compensación. En España, el 54% de los trabajadores se declara realizado, ligeramente por encima de la media europea; sin embargo, el uso de IA es más frecuente entre los empleados menos satisfechos, a la inversa que en Europa.
Al mismo tiempo, la demanda de formación crece con fuerza, mientras dos de cada tres empleados perciben que sus habilidades no evolucionan al ritmo necesario. Las empresas afrontan así una brecha clara entre la oferta formativa y la demanda, especialmente en competencias técnicas y de liderazgo.
En este contexto, y según David Novoa, de Mercer España, Recursos Humanos debe evolucionar para generar una verdadera ventaja competitiva, cerrando la brecha entre su importancia estratégica y su madurez real en ámbitos clave como la digitalización y la analítica avanzada.
