Se frustra la cumbre Colombia–Ecuador en Lima y se agrava el bloqueo comercial y fronterizo

Lo que debía ser un punto de inflexión se convirtió en un portazo. La reunión de alto nivel entre Colombia y Ecuador, prevista para el 25 y 26 de marzo en la sede de la Comunidad Andina (CAN) en Lima, fue cancelada de manera definitiva, dejando sin resolver un conflicto que ya afecta al comercio binacional y enrarece la cooperación fronteriza.
Según fuentes cercanas al proceso, la decisión obedeció a una combinación de factores. Aunque versiones oficiales aludieron a problemas de agenda de la delegación ecuatoriana, el clima se deterioró cuando Quito volvió a reducir el rango de su representación y delegó la asistencia en un funcionario de menor nivel en lugar de la vicecanciller.
Para la delegación colombiana, ese gesto evidenció poca voluntad política para abordar los temas de fondo. Las mesas técnicas previas, además, no lograron avances que permitieran proyectar una declaración conjunta. El trasfondo de la crisis tiene dos ejes.
En lo económico, el gobierno de Daniel Noboa impuso aranceles a productos colombianos alegando una presunta falta de colaboración de Bogotá en el control de grupos criminales transfronterizos. En respuesta, la administración de Gustavo Petro aplicó medidas recíprocas, desatando un pulso arancelario que la cita en Lima buscaba desactivar mediante el restablecimiento de canales de diálogo.
En materia de seguridad, un confuso incidente en la frontera elevó aún más la tensión: el hallazgo de un artefacto explosivo que, de acuerdo con las investigaciones, habría impactado en suelo ecuatoriano y terminó en territorio colombiano provocó un cruce de acusaciones.
Mientras el presidente colombiano hizo mención a bombardeos, el gobierno ecuatoriano sostuvo que no hubo violación alguna de la soberanía del país vecino. Sin una nueva fecha en el calendario, el choque diplomático y comercial queda en punto muerto. Sectores exportadores y poblaciones fronterizas aguardan señales de distensión que, por ahora, no llegan.
