Posibles ajustes al Decreto 1279 reavivan el debate sobre salarios docentes en 2026

El Ministerio de Educación anunció que evalúa ajustes al Decreto 1279 de 2002, la norma que define cómo se calculan los salarios de los docentes de planta en las universidades públicas, y con ello reactivó el debate sobre la representatividad de los sueldos más altos frente a la realidad del sector.
El decreto fue concebido para estimular la investigación académica como eje del desarrollo universitario. No obstante, tras más de dos décadas de vigencia, su aplicación ha sido cuestionada por casos aislados de docentes con ingresos mensuales entre 50 y 60 millones de pesos, e incluso algunos que se acercan a los 90 millones.
Estas cifras han captado la atención pública y de diversos sectores educativos, que piden revisar el modelo para evitar percepciones equivocadas sobre cuánto ganan realmente los profesores en las instituciones estatales. Desde el ámbito académico, se ha pedido contextualizar el debate.
Diego Cortés, del Observatorio Colombiano de Políticas Educativas y Profesión Docente de la Universidad Pedagógica Nacional, advierte que esos montos no representan la realidad mayoritaria del profesorado.
Un estudio de Guberney Muñeton, docente de la Universidad de Antioquia, encontró que en 2024 el salario promedio de los profesores de planta en esa institución ronda los 10,5 millones de pesos, muy lejos de las cifras que han generado controversia. Al mirar el panorama nacional, esa investigación señala que apenas el 1 % de los docentes universitarios alcanza niveles salariales como los que concentran la atención.
Según el análisis, esos pagos extraordinarios están ligados a prácticas muy puntuales que se han mantenido sin modificaciones dentro del esquema vigente. Una situación similar se presenta en la Universidad Nacional de Colombia. De acuerdo con el rector encargado, Andrés Mora, la mayoría de los profesores en esa institución percibe menos de 15 millones de pesos mensuales.
Un grupo reducido llega a los 20 millones y, a partir de ese rango, los sueldos más altos corresponden a casos excepcionales que no alcanzan a representar el 1 % del total de docentes. En este contexto, el debate sobre una eventual reforma no solo gira en torno al cálculo de salarios, sino también a las reglas internas que permiten remuneraciones extraordinarias.
Para los especialistas, revisar esas disposiciones será clave para avanzar hacia un sistema más claro y equilibrado, mientras el Ministerio de Educación mantiene en evaluación los posibles ajustes al Decreto 1279.
