Novartis reúne en Madrid a hematólogos en la 12ª Confluencias para abordar avances en LMC y HPN

Novartis celebró en Madrid la 12ª edición de Confluencias, un encuentro que reunió a especialistas en hematología de toda España para compartir avances científicos, experiencias clínicas y estrategias de atención integral en patologías hematológicas complejas.
El programa combinó sesiones plenarias y talleres prácticos centrados en leucemia mieloide crónica (LMC), hemoglobinuria paroxística nocturna (HPN), mielofibrosis y policitemia vera, con el objetivo de fomentar la actualización clínica, impulsar la innovación terapéutica y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Los expertos subrayaron el papel creciente de la medicina de precisión y los tratamientos personalizados en el manejo de estas enfermedades. Uno de los ejes del encuentro fue la LMC, un trastorno caracterizado por la proliferación descontrolada de leucocitos y asociado al cromosoma Filadelfia, presente en entre el 15% y el 20% de todas las leucemias.
Esta alteración da lugar a la expresión del gen anómalo BCR ABL, clave en la transformación leucémica de las células. El conocimiento de la base molecular de la enfermedad ha impulsado avances terapéuticos en las últimas décadas y situó a la LMC como un ejemplo del impacto de la innovación en hematología: hace 25 años, el tratamiento dio un giro que transformó una patología mortal en crónica para la mayoría de los pacientes.
La compañía indicó que continúa investigando abordajes más selectivos para ofrecer nuevas alternativas a quienes no controlan su enfermedad con las opciones actuales. El foro también puso el foco en enfermedades hematológicas raras como la HPN, un trastorno en el que el sistema inmunitario destruye los glóbulos rojos, encargados de transportar oxígeno por el organismo.
Su incidencia y prevalencia son muy bajas: se estima que afecta a entre 10 y 20 personas por millón y suele diagnosticarse en adultos jóvenes, entre los 30 y los 40 años, a menudo tras un retraso diagnóstico que supera los dos años. Según se expuso, en la HPN los avances recientes han mejorado su manejo al lograr un mayor control de la hemólisis, uno de los principales mecanismos de destrucción de los glóbulos rojos.
La investigación ha permitido desarrollar estrategias que actúan en fases más tempranas del sistema del complemento —implicado en este proceso— y que pueden reducir o incluso detener la hemólisis tanto dentro como fuera de los vasos sanguíneos. Este enfoque busca un mejor control de los síntomas, aliviar la carga del tratamiento y reducir la necesidad de transfusiones.
Confluencias cerró sus sesiones con la idea de que la integración de la medicina de precisión y las terapias dirigidas seguirá marcando el rumbo del tratamiento de la LMC, la HPN y otras hematopatías, mientras continúan los esfuerzos por trasladar estos avances a la práctica clínica y a la experiencia diaria de los pacientes.
