Nombramientos de Quintero y Ospina desatan críticas y tensan manejo de la crisis de salud

Los recientes nombramientos de Daniel Quintero Calle al frente de la Superintendencia Nacional de Salud y de Jorge Iván Ospina como interventor de la Nueva EPS abrieron una grieta que atraviesa la oposición y alcanza a sectores del oficialismo. En pleno auge de la crisis del sistema, dirigentes políticos y gremios expresaron preocupación por el costo reputacional y los riesgos que, a su juicio, podrían acarrear estas decisiones.
La crítica más sonora desde el propio Gobierno llegó de Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo. Calificó como “un yerro enorme” el rol que se le estaría otorgando a Quintero en la Supersalud y afirmó que su postura obedece a un “deber moral” para evitar errores que impacten al Gobierno del presidente Gustavo Petro y al conjunto de la izquierda.
Carrillo advirtió que el sector progresista no puede caer en complacencias ni repetir episodios de la región en los que, según dijo, la corrupción terminó debilitando proyectos políticos, y alertó sobre los riesgos de incorporar figuras con cuestionamientos judiciales o polémicas administrativas.
Las reservas también alcanzaron el nombramiento de Ospina en la intervención de la Nueva EPS. Desde el Pacto Histórico, la dirigente Ana Erazo reiteró su desacuerdo —que ya había expresado como concejala de Cali— y sostuvo que el exalcalde “debe primero rendir cuentas por su administración”.
A su vez, la congresista Jennifer Pedraza, crítica del Gobierno aunque de izquierda, afirmó: “Los exalcaldes imputados hicieron moñona con la salud de los colombianos, con el patrocinio del Gobierno. Jorge Iván Ospina en la Nueva EPS y ahora Daniel Quintero como Superintendente de Salud.
Esta es la respuesta de Gustavo Petro al sufrimiento de miles de pacientes, justo en el momento donde las quejas están disparadas y la crisis del sistema de salud está en su peor momento”. La polémica se profundizó con la intervención del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, quien reprendió públicamente a Ospina por afirmar que los recursos de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) son insuficientes.
“Trabajo es lo que tiene y debe comenzar a administrar adecuadamente la Nueva EPS y no ponerse a decir cosas que no le corresponden”, dijo el jefe de la cartera, al señalar que el interventor debe concentrarse en la gestión de la entidad, que enfrenta grandes retos administrativos y financieros.
Jaramillo fue más allá al cuestionar la capacidad técnica de Ospina sobre la materia: “No sabe cómo se elabora la UPC. Sabe administrar, pero no puede conceptuar sobre la UPC porque es un tema bastante complejo y delicado. No puede opinar sobre eso”.
Entre los gremios, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer) manifestó su inquietud por la eventual llegada de Quintero a la Supersalud y por la designación de Ospina en la intervención de la Nueva EPS, en un escenario en el que el sistema arrastra tensiones operativas y financieras.
Con el sistema de salud bajo presión y las quejas de usuarios en aumento, las designaciones de Quintero y Ospina anticipan un periodo de alta escrutación pública. En el corto plazo, la atención estará puesta en cómo ejercen sus funciones y si logran sortear los cuestionamientos que ya marcan su estreno en el sector.
