La salud animal en España redobla su apuesta por la I+D con enfoque One Health, según Vet+i

La salud animal española acelera su transformación con una mirada integrada a la salud humana y al medioambiente y un refuerzo decidido de la investigación, el desarrollo y la innovación. Con retos como las enfermedades emergentes y reemergentes o las resistencias antimicrobianas sobre la mesa, el sector ha intensificado su inversión en I+D+i y avanza en un enfoque One Health.
“En España, la innovación es uno de los pilares estratégicos de la sanidad animal”, afirma Santiago de Andrés, presidente de la Fundación Vet+i, el foro que agrupa a agentes públicos y privados del ámbito.
Según De Andrés, las empresas de la industria de sanidad y nutrición animal asociadas a su patrono fundador, Veterindustria, “han venido haciendo una apuesta decidida por la I+D+i”, como refleja la dedicación media del 8% de la facturación del sector a este ámbito, con actividad en 28 centros de investigación, desarrollo e innovación en España.
Este esfuerzo, añade, se traduce en diagnósticos más rápidos y precisos y en medicamentos y vacunas de mayor calidad, seguridad y eficacia. También impulsa la sostenibilidad, con soluciones que reducen el impacto ambiental y mejoran la eficiencia productiva, y se apoya en tecnologías digitales innovadoras.
Entre los desafíos prioritarios que cita Vet+i figuran las enfermedades emergentes o reemergentes, las resistencias antimicrobianas, la sostenibilidad ambiental y la seguridad alimentaria.
En estos frentes, la tecnología es un aliado: la digitalización, la inteligencia artificial y el big data contribuyen a mejorar la fabricación y el registro de medicamentos veterinarios, a reforzar la farmacovigilancia y la evaluación de riesgos ambientales, a perfeccionar la trazabilidad y a optimizar procesos industriales.
De Andrés subraya que la sanidad animal española atraviesa una transformación tecnológica y digital apoyada en avances en biotecnología, herramientas de detección y robótica, pruebas genómicas y vacunas avanzadas, entre otros desarrollos, que “se convertirán en herramientas esenciales para un futuro sostenible tanto de la ganadería como de la profesión veterinaria”.
La competitividad del sector, señala la Fundación Vet+i, está marcada por un marco regulatorio estricto a escala nacional y europea que exige demostrar la máxima calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos y productos veterinarios, con normas que controlan la fabricación, la trazabilidad y la farmacovigilancia.
Este entorno obliga a fuertes inversiones y a una modernización permanente para cumplir estándares en un mercado exigente y cada vez más internacional. Las empresas españolas del ramo están presentes en más de 90 países, donde compiten con éxito con multinacionales.
A ello se suma el auge de nuevas compañías y startups y la incorporación de profesionales altamente cualificados, especialmente en monitorización, análisis de datos, inteligencia artificial y biotecnología aplicada a vacunas o fármacos, un dinamismo que, según Vet+i, incrementa la presión competitiva a la vez que fortalece el ecosistema innovador.
Según la fundación, la continuidad de esta apuesta por la I+D+i y las tecnologías digitales será clave para afrontar los retos sanitarios y ambientales y para sostener el posicionamiento internacional de la industria española de salud animal.
