Johan Rockström: abandonar los combustibles fósiles refuerza la independencia económica de los países

Abandonar los combustibles fósiles no solo es clave para frenar la crisis climática: también refuerza la independencia económica de los países. Así lo planteó en Santa Marta el científico sueco Johan Rockström, director del Instituto Potsdam para la Investigación sobre el Impacto del Cambio Climático, durante la primera Conferencia para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles.
Según Rockström, las tecnologías que sustituyen al carbón, el petróleo y el gas son más baratas, más inteligentes y renovables, y su adopción ofrece una protección frente a la volatilidad de los mercados energéticos.
En su análisis, la actual coyuntura —marcada por la arena política global, la guerra en Irán y la escalada de los precios del gas y del petróleo— aporta argumentos adicionales para acelerar la salida de los combustibles fósiles y avanzar hacia una mayor independencia energética.
Considerado el padre del concepto de los límites planetarios, Rockström recordó que este marco científico evalúa nueve umbrales que preservan la estabilidad y la habitabilidad del planeta.
De acuerdo con el informe anual de 2025 del Planetary Boundaries Science Lab del Instituto Potsdam, la salud de la Tierra ha empeorado en el último año y experimenta un deterioro generalizado: ya se han sobrepasado siete de los nueve límites, uno más que en 2024.
El científico subrayó que el problema no es solo el forzamiento climático derivado del aumento del consumo de combustibles fósiles y de las emisiones de gases de efecto invernadero. También alertó sobre la pérdida de biodiversidad, la deforestación, la alteración y sobreexplotación del agua dulce, la saturación del entorno con nitrógeno, fósforo y contaminantes atmosféricos, y la creciente inestabilidad de los océanos.
En conjunto, estos factores condicionan la resiliencia del planeta, es decir, su capacidad para amortiguar el estrés y el desequilibrio térmico causados por la quema de combustibles fósiles. A su juicio, el mundo afronta un desafío planetario de transición hacia la sostenibilidad global justo cuando se aproxima el umbral de 1,5 grados centígrados de aumento de la temperatura media.
Este escenario, advirtió, conducirá inevitablemente a más olas de calor y sequías y agravará estos fenómenos en países como Colombia, además de acercar al sistema terrestre a posibles puntos de inflexión. “Debemos volver a la senda correcta lo antes posible”, insistió.
Rockström integra el Panel Científico para la Transición Energética Global (SPGET, por sus siglas en inglés), presentado el viernes en Santa Marta durante la conferencia. El panel tendrá como sede la Universidad de Sao Paulo y funcionará como un mecanismo de apoyo para países y sectores que quieran avanzar en la transición.
Fue creado para contribuir a un bien común mundial, en el marco del proceso de la COP y de las Naciones Unidas, aportando los últimos avances científicos que respalden la salida de los combustibles fósiles. Desde este espacio, los científicos buscan complementar y aportar valor al trabajo intergubernamental, a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y a otros actores.
