Italia suspende su cooperación de Defensa con Israel y Hungría gira de rumbo con la victoria de Péter Magyar

Un giro en el tablero internacional marcó la jornada: el Gobierno italiano suspendió su acuerdo de cooperación en Defensa con Israel y, en Hungría, el conservador Péter Magyar se impuso en las elecciones legislativas, poniendo fin a 16 años de hegemonía de Viktor Orbán.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, anunció la suspensión del acuerdo con Israel “en vistas de la situación actual”. No trascendieron más detalles de las condiciones o el alcance de la medida, que llega en un contexto de fuerte escrutinio sobre la cooperación militar con el Estado israelí.
En Hungría, la derrota de Orbán, a quien el texto vincula con apoyos de figuras como Donald Trump, Vladímir Putin o Benjamín Netanyahu, desató celebraciones tras la victoria de Magyar. El líder del partido Tisza, de 45 años, abogado y antiguo miembro de Fidesz, emergió como vencedor este domingo.
El historiador Steven Forti analizó el resultado electoral, que cierra una etapa política de larga duración en el país centroeuropeo. En América Latina, Perú celebró este domingo la primera vuelta de las elecciones presidenciales y comicios parlamentarios. Más de 27 millones de ciudadanos fueron llamados a las urnas para elegir entre 35 aspirantes a la jefatura del Estado, en una jornada que comenzó con problemas.
Los primeros resultados no se conocerán antes de las nueve de la noche, las cuatro de la madrugada en España. En paralelo, Estados Unidos e Irán participaron en conversaciones de paz en Islamabad para apuntalar un alto el fuego muy inestable, tras 40 días de guerra y dos intentos fallidos de negociación.
En el Líbano, Naciones Unidas estima más de un millón de desplazados y familias enteras huyen de los bombardeos. Pese al diálogo, ambas delegaciones mantienen condiciones inamovibles, lo que dificulta avances. Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel aseguró este jueves en una entrevista que no renunciará a su cargo, en medio de un clima interno marcado por la tensión económica y social.
Mientras tanto, en Irán, el Gran Bazar de Teherán recuperó su pulso con el alto el fuego, aunque muchos iraníes evocan la resistencia en un país pendiente de la fragilidad del cese de hostilidades. Estos movimientos —desde el quiebre de alianzas militares en Europa hasta la reconfiguración del poder en Hungría y la inestabilidad regional en Oriente Próximo— dibujan una agenda global en rápida evolución.
Los próximos días serán clave para medir el alcance de las decisiones de Roma, la consolidación del nuevo liderazgo en Budapest y la viabilidad de las negociaciones de Islamabad.
