Investigador de la UDES impulsa en Países Bajos el desarrollo de proteínas con potencial anticancerígeno

El investigador colombiano Miguel Orlando Suárez Barrera, de la Universidad de Santander (UDES), completó entre el 2 y el 27 de enero una pasantía como profesor visitante en el University Medical Center Groningen (UMCG), en Países Bajos, para impulsar el desarrollo de proteínas con potencial aplicación en terapias contra el cáncer dentro del programa NanoBiocáncer 2.0.
Director del Laboratorio de Biología Molecular y Biotecnología de la UDES y doctor por la University of Groningen desde 2023, Suárez Barrera trabajó bajo el acompañamiento de la profesora Lydia Visser. El objetivo fue profundizar en la caracterización de proteínas anticancerígenas que el grupo BIOMOL estudia desde hace aproximadamente ocho años, varias de ellas actualmente en trámite de patente.
Según la UDES, estos avances elevan el nivel de madurez tecnológica de los desarrollos que lidera la institución. NanoBiocáncer 2.0 se ha consolidado como una estrategia articulada entre universidades colombianas, aliados internacionales y el sector privado.
En este marco se han fortalecido investigaciones sobre parasporinas, proteínas derivadas de la bacteria Bacillus thuringiensis, cuyos resultados han mostrado avances promisorios frente al cáncer de colon, mama y próstata.
Durante su estancia en Europa, Suárez Barrera destacó la solidez de las alianzas internacionales y la apertura de nuevas oportunidades académicas, que incluyen postulaciones conjuntas a convocatorias del gobierno neerlandés y futuras visitas de investigadores extranjeros a la UDES para el desarrollo de cursos y actividades especializadas.
También subrayó la integración entre los sectores público y privado en los procesos investigativos observados en Países Bajos, un modelo que considera clave para potenciar la innovación científica en el ámbito universitario colombiano.
Actualmente, el proyecto liderado desde la UDES cuenta con una red de cooperación que integra universidades de Brasil, México, Países Bajos y Estados Unidos, lo que facilita la movilidad de estudiantes de maestría y doctorado y fortalece el posicionamiento internacional de la institución.
Más allá de los avances científicos, el equipo resalta el impacto social de la iniciativa, orientada a encontrar alternativas terapéuticas más efectivas y con menos efectos secundarios, así como el reconocimiento internacional alcanzado, que abre nuevas posibilidades para seguir elevando la calidad y la proyección global de sus procesos.
