España detecta 43 brotes de chikungunya desde enero de 2026; 28 en Catalunya
España ha registrado 43 brotes de chikungunya desde enero de 2026, 28 de ellos en Catalunya, en un contexto de expansión del virus transmitido por el mosquito tigre y con la previsión de más casos a medida que avance el verano. La chikungunya no se transmite de persona a persona: la propagación depende de la picadura del mosquito tigre.
Sus síntomas pueden confundirse con otros cuadros virales y suelen incluir fiebre alta, dolor intenso en las articulaciones, dolor muscular, cansancio marcado y erupciones cutáneas. Según se indica, la principal causa del aumento es el elevado flujo de personas que pasan por el país procedentes de regiones donde el virus está más presente, especialmente países africanos.
El propio nombre de la enfermedad procede de lenguas africanas y alude a “andar encorvado”, en referencia al dolor articular que provoca. Aunque la enfermedad no se considera grave, los dolores pueden persistir durante largos periodos, en ocasiones durante años.
Se advierte, además, de un problema creciente en los países del sur de Europa, con España entre ellos. A día de hoy no existe una vacuna, aunque se trabaja en su desarrollo. El tratamiento actual se centra en antiinflamatorios y, cuando el dolor articular es intenso, en fisioterapia; también se recomienda una hidratación adecuada.
Las personas mayores, las mujeres embarazadas y los niños pequeños son grupos vulnerables que podrían desarrollar cuadros más severos, por lo que se aconseja extremar las precauciones. Ante la sospecha de chikungunya, se considera esencial acudir al médico de atención primaria para una valoración detallada y un diagnóstico preciso.
Con la subida de las temperaturas, se recomienda evitar las picaduras de mosquito, ya que, además de la chikungunya, otros virus como el dengue están adquiriendo mayor incidencia en el país.
