“Es-cultura” anima los callejones de Valledupar durante el Festival Vallenato con entrada libre

Entre los callejones del centro histórico de Valledupar, el arte se suma al pulso del acordeón. La exposición “Es-cultura” está abierta en Casa de Encuentros (Calle 13C No. 5-34) del domingo 26 de abril al sábado 2 de mayo de 2026, con entrada libre y obras disponibles desde 500.000 pesos.
El proyecto, concebido como un diálogo entre la tradición cultural del Caribe y nuevas sensibilidades contemporáneas, está bajo la curaduría de la artista Magola Moreno. “No buscamos desplazar la tradición, sino expandirla, prolongarla y permitir que muten sus formas”, afirma, subrayando el carácter barrial y cercano del espacio: “La gente ya está viniendo a los callejones, así que esta es una parada más para desviarse y venir por acá”.
“Es-cultura” reúne a los artistas vallenatos Walter Arland (1963) y Jhon Álvarez (1975), quienes articulan una relación profunda con el territorio desde lenguajes distintos. Arland transita entre pintura, escultura y grabado, tensando los límites entre lo cotidiano y lo simbólico, con trayectorias que incluyen escenarios como el Museo Nacional de Colombia.
Álvarez trabaja con materiales orgánicos de la región, resignificándolos en un archivo vivo atravesado por el tiempo, el clima y el paisaje. “Cuando uno tiene las cosas de frente se vuelven paisaje y uno deja de ver”, dice Moreno, quien sostiene que piezas como estas en una galería de Bogotá “se venderían carísimas”, mientras en Valledupar aún buscan el lugar que les corresponde.
La muestra también enfatiza la valorización económica del trabajo artístico local. “Hay precios desde 500.000 pesos hasta 6 millones, que son muy buenos; ojalá nos compren a las tres ferias porque es una manera de hacer crecer la ciudad”, plantea Moreno, en alusión al circuito de exposiciones paralelas del centro histórico.
La propuesta es una evolución de “Tres Acordes”, la exhibición del año anterior que llevó arte al corazón de Valledupar durante el Festival de la Leyenda Vallenata. “Esta nueva entrega profundiza esa apuesta: consolida un circuito artístico que aviva el pulso cultural del festival desde lenguajes contemporáneos”, se lee en el comunicado oficial.
Aprovechando la afluencia de visitantes —incluidos turistas internacionales y participantes de países como México, Ecuador y Venezuela—, la curadora invita “a los que vienen de afuera y a los dueños de la casa” a pasar por la sala.
La experiencia está pensada al detalle: desde un juego de luces que proyecta una doble sombra de una golondrina sobre la pared, hasta una pieza junto a un espejo que se convierte en “ventana” hacia otro paisaje. “Todo aquí está fríamente calculado”, resume.
Con el festival como telón de fondo, “Es-cultura” busca afianzar un circuito contemporáneo en los callejones del centro histórico, invitando a residentes y visitantes a detenerse, mirar de nuevo y reconocer en el territorio una escena artística que se expande sin romper con sus raíces.
