El IPC sube al 3,4% en marzo por la guerra en Irán y el alza de los carburantes; la cesta de la compra acumula un 42% en ocho años

La inflación volvió a apretar en marzo en España. El índice de precios de consumo repuntó cinco décimas hasta el 3,4%, un avance que el Gobierno atribuye al impacto de la guerra en Irán y al encarecimiento de los carburantes, junto con aumentos en vivienda, transporte y vestido y calzado.
El golpe se nota, sobre todo, en la cesta de la compra, que desde que Pedro Sánchez llegó a la presidencia hace ocho años acumula un aumento del 42%, frente al 25% del IPC general. Aunque la inflación de los alimentos se moderó en marzo hasta el 2,7%, cinco décimas menos que en febrero, el indicador oculta fuertes alzas en productos básicos compensadas por bajadas en otros artículos.
En los últimos doce meses, los huevos se encarecieron un 21,2%; las legumbres verdes, un 19,6%; las hortalizas, un 13,2%; las bayas frescas, un 10,6%; y los cítricos frescos, un 7,5%. También subieron el pescado fresco, refrigerado o congelado (+6,7%), los preparados de marisco (+5,9%), el café y sus sucedáneos (+5,6%) y la carne (+5,3%).
En sentido contrario, se abarataron las frutas tropicales y los plátanos (-14,7%), los aceites vegetales (-10,6%), las frutas frescas (-5,5%), el azúcar de caña y remolacha (-4,4%), las patatas y otros tubérculos (-3,3%), los cereales (-1,4%), la pasta (-1,3%) y las bebidas espirituosas y licores (-1,3%).
Dentro de los aceites vegetales, el de oliva bajó un 12,7% en el último año, aunque acumula un incremento del 62,8% desde enero de 2021. En la comparación mensual, las legumbres verdes fueron los alimentos que más subieron en marzo respecto a febrero, con un 2,5%.
Les siguieron otras hortalizas (2,1%), las patatas (1,9%), los cítricos frescos (1,3%), los despojos comestibles (1,2%) y, con un 1,1%, los preparados de marisco y las especias, hierbas culinarias y semillas. En conjunto, casi el 80% de los productos analizados por el INE encarecieron su precio en el último año.
El encarecimiento de la energía volvió a ser determinante. El cierre del estrecho de Ormuz, por el que transita el 20% del tráfico mundial de crudo y el 35% del gas, reavivó las presiones sobre los combustibles. En los hogares, los combustibles líquidos (gasóleo, fueloil, petróleo lampante y otros para uso doméstico) subieron un 30% en el año, mientras que en marzo el gasóleo se encareció un 20,1% y la gasolina, un 8,1%.
Este impacto llega pese al plan anticrisis aprobado por el Gobierno, centrado en rebajas fiscales a combustibles y gasolinas para aliviar a hogares y empresas, que no logró el efecto esperado, si bien las medidas solo influyeron en la última semana del mes.
