El Granada desciende a Segunda tras empatar 0-0 con el Espanyol en la última jornada

El Granada no pudo sellar la permanencia ante su afición. El empate sin goles frente al Espanyol en el Nuevo Los Cármenes, en la última jornada, lo condena al descenso a Segunda División. El equipo andaluz dependía de sí mismo para seguir en la élite, pero no encontró el gol que necesitaba.
El encuentro se jugó con la ansiedad propia del contexto. La ocasión más clara llegó en el minuto 72, cuando Jorge Molina dispuso de un penalti que no convirtió. En el tramo final, los locales volcaron el campo, con un cabezazo de Domingos Duarte que se fue alto y un disparo de Carlos Bacca al poste, mientras Diego López desactivaba los acercamientos, incluido un remate de cabeza del propio Molina.
Cinco minutos de añadido no bastaron para cambiar el desenlace. El golpe se consumó con el desarrollo en otros estadios: mientras en Vitoria persistía el 0-1 y en Pamplona el 0-2, las victorias de Cádiz y Mallorca obligaban al Granada a ganar. El punto no fue suficiente y la hinchada nazarí vuelve a mirar a la Segunda División tras tres temporadas consecutivas en Primera.
Aitor Karanka no logró el objetivo desde su llegada al banquillo en la jornada 33, en relevo de Robert Moreno y del interino Rubén Torrecilla. Bajo su mando, el equipo sumó nueve de los 18 puntos posibles (2 victorias, 3 empates y 1 derrota), un impulso que no alcanzó para evitar el descenso.
El Espanyol, por su parte, cerró el curso sin brillo: encadena siete jornadas de Liga sin ganar (3 empates y 4 derrotas). Tras las salidas del entrenador Vicente Moreno y del director deportivo Rufete, el club afronta un verano con trabajo por delante para encarar un nuevo ciclo.
