Colombia refuerza el diálogo entre innovación y defensa con alianzas del GSED y metas de I+D

Colombia busca estrechar la relación entre innovación tecnológica y defensa para responder a amenazas modernas y, a la vez, elevar su bienestar socioeconómico. Con referentes como Estados Unidos, Corea del Sur y Alemania en la mira, el país apuesta por un ecosistema que combine inversión, infraestructura, capital humano y colaboración público-privada.
El Gobierno destaca la innovación abierta y la cocreación como vías para integrar a actores públicos, privados, académicos y de la sociedad civil. Un ejemplo es el trabajo del Grupo Social y Empresarial de la Defensa (GSED) —a través de entidades como CIAC y Cotecmar— con universidades y empresas para desarrollar tecnologías de doble uso.
“La colaboración multisectorial es fundamental para alinear los esfuerzos de diversos sectores y maximizar los resultados en proyectos conjuntos”, afirmó la viceministra de Veteranos y del GSED, Ana Catalina Cano.
Entre los desarrollos nacionales figuran el helicóptero artillado Arpía, el sistema Link-co y el sistema de mando y control Horus, concebidos para operar en el territorio colombiano y responder con mayor eficacia a las necesidades de la defensa.
Cano añadió que simuladores, inhibidores y sensores forman parte de las capacidades locales, y que se han concretado acercamientos con universidades y empresas en distintas regiones para impulsar proyectos y actividades científicas y tecnológicas. El país también recurre a programas de compensaciones industriales para facilitar la transferencia de tecnología y conocimiento desde aliados internacionales.
Según la viceministra, estos esquemas permiten acceder a tecnologías de punta, mejorar el posicionamiento en el mercado global y fortalecer la soberanía tecnológica al reducir la dependencia extranjera.
Colombia cuenta con ventajas para profundizar esta agenda: su biodiversidad y recursos naturales abren oportunidades en biotecnología y energías renovables, mientras que el auge de startups y los programas de formación con universidades y centros de investigación preparan talento en áreas STEM.
No obstante, persisten desafíos. De acuerdo con el Índice Global de Innovación 2023, el país ocupa el puesto 66 entre 132 economías, con margen de mejora en producción de tecnología y conocimiento. La inversión nacional en I+D equivale al 0,28% del PIB, frente a más del 2,5% en economías líderes.
En 2022, el GSED destinó 15.100 millones de pesos a I+D —el 1,2% de los ingresos de sus empresas industriales—, con CIAC y Cotecmar a la cabeza. El Gobierno considera crucial que todas las entidades del GSED aumenten su contribución para alinearse con los estándares de la industria y fortalecer la competitividad del país.
