Colombia recibió 4.798 pacientes extranjeros para tratamientos médicos; sube 36,1% en un año

Colombia reforzó su perfil como destino de turismo médico: el año pasado ingresaron 4.798 pacientes foráneos para practicarse tratamientos, un aumento del 36,1% frente al año anterior, según datos oficiales de migración. Aunque las cifras formales marcan la tendencia, estimaciones no oficiales basadas en remisiones de aseguradoras de islas del Caribe sugieren que el flujo real de pacientes extranjeros podría llegar a 15.000.
Cerca del 65% proviene de las llamadas islas holandesas y, dentro de ese grupo, la mayoría llega desde Curazao. Para los residentes de Curazao, viajar para atenderse no es un lujo. La isla, parte del Reino de los Países Bajos, carece de algunos servicios especializados; cirugías cardiovasculares o cerebrales, por ejemplo, deben realizarse en el exterior cuando se requieren infraestructuras específicas.
Según Gilbert Martina, jefe de operaciones de Ennia —la mayor aseguradora privada de Curazao—, casi 70% de sus afiliados cuenta con pólizas que les permiten tratamientos fuera del país. Colombia, Estados Unidos y Holanda figuran entre los principales destinos de remisión.
Martina destacó que en los últimos años la percepción sobre la seguridad en Colombia ha cambiado y que el idioma dejó de ser una barrera en muchos centros de salud, donde se ha ampliado la atención en inglés. También señaló que las instituciones colombianas gozan de buena reputación y ofrecen precios más competitivos.
Bogotá y Medellín son hoy los principales receptores de pacientes internacionales. Sin embargo, Bucaramanga se perfila como un nuevo polo en este mercado con las zonas francas en salud que impulsan las clínicas Foscal, en alianza con la Unab, y la Fundación Cardiovascular de Colombia (FCV).
Estas zonas francas en salud, en desarrollo en la ciudad, impulsarán el negocio del turismo médico en la región oriental del país. La conectividad pesa. Actualmente hay vuelos directos entre Curazao y Bogotá, así como hacia Medellín, lo que favorece tiempos de desplazamiento más cortos para los pacientes.
No obstante, David Carrión, gerente regional de Avianca en el Caribe, advirtió que todavía no hay tráfico suficiente para que resulte rentable abrir una ruta directa a Bucaramanga. Otro frente es el bilingüismo. Foscal y la FCV adelantan programas de capacitación para que su personal atienda en dos idiomas.
En los sectores hotelero, comercial y de restaurantes, sin embargo, aún falta formación para atender con solvencia a turistas angloparlantes. Con proyectos hospitalarios en marcha y una demanda regional sostenida, el país busca consolidar su atractivo para pacientes internacionales.
La expansión de infraestructura y la mejora en conectividad y servicios complementarios serán determinantes para sostener el crecimiento observado.
