Colombia, en alerta por tuberculosis: 6.992 casos a 25 de abril y 170 farmacorresistentes; Cartagena reporta 163

Colombia roza los 7.000 contagios de tuberculosis en lo corrido de 2026. Según el Instituto Nacional de Salud (INS), con corte al 25 de abril el país suma 6.992 casos, incluidos 170 catalogados como farmacorresistentes, una combinación que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
Además del volumen de contagios, preocupa la expansión de formas de la enfermedad que no responden a los tratamientos habituales, lo que complica su control. La Organización Mundial de la Salud señala que la tuberculosis, causada por una bacteria, afecta principalmente los pulmones, aunque también puede comprometer otros órganos, como riñones y cerebro.
Se transmite por vía aérea cuando una persona enferma tose, estornuda o habla. Uno de los retos es que los síntomas pueden demorarse en aparecer, facilitando la transmisión sin que el paciente lo perciba. Las autoridades insisten en la detección temprana y en reconocer señales de alarma.
Entre los signos descritos figuran la tos persistente —en algunos casos con sangre—; de hecho, la tos por más de tres semanas es una señal de tuberculosis. Ante estos síntomas, recomiendan acudir a evaluación médica. Aunque el fenómeno es nacional, algunos territorios concentran especial atención.
En Cartagena se han reportado 163 casos en lo que va de 2026, de acuerdo con datos oficiales, entre ellos tres farmacorresistentes. Estas cifras han llevado a reforzar las acciones de vigilancia y control en la ciudad, según las autoridades locales.
Tanto a nivel nacional como territorial, los planes en marcha se centran en la búsqueda activa de pacientes, el fortalecimiento del diagnóstico y campañas para reducir el estigma, un factor que puede retrasar la consulta. Pese a su impacto, la tuberculosis es prevenible y curable: el tratamiento requiere antibióticos específicos durante varios meses bajo supervisión médica.
En los casos farmacorresistentes se necesitan medicamentos alternativos y un seguimiento más estricto, lo que hace aún más crucial identificar los casos a tiempo.
