Carlos III, en el centenario de Isabel II: “Muchos de los tiempos que vivimos le habrían preocupado profundamente”

Carlos III aprovechó el centenario del nacimiento de Isabel II para rendir homenaje a su madre y admitir que “muchos de los tiempos que nos han tocado vivir, sospecho, le habrían preocupado profundamente”. El mensaje, grabado a principios de abril, precede a la visita oficial que el rey y la reina consorte, Camila, emprenderán a Estados Unidos el 27 de abril, en un momento de fricción entre Londres y Washington.
Buckingham ha organizado una conmemoración sobria del centenario, con un discurso del monarca en el que evita concretar los motivos de esa hipotética inquietud —ya sea por la turbulencia geopolítica o por la crisis en torno a su hermano Andrés— y reivindica el legado de la reina: “Me consuela pensar que ella siempre creyó que la bondad siempre prevalece, y que nunca está muy lejos del horizonte un nuevo día más luminoso”.
Isabel II falleció el 8 de septiembre de 2022, tras 70 años de reinado, el más largo en la historia del Reino Unido. El palacio ha previsto este martes una ceremonia para condecorar a ciudadanos que, como Isabel II, cumplen cien años en 2024.
Carlos III evocó también uno de los momentos más populares del final de su vida pública, cuando la reina apareció junto al Osito Paddington compartiendo un sándwich de mermelada durante el Jubileo de Platino.
El homenaje se completa con iniciativas culturales: el Museo Británico exhibe una réplica a escala de la estatua que proyecta el equipo del arquitecto Norman Foster para recordar a Isabel II, y la King’s Gallery del palacio acoge la muestra Queen Elizabeth II: Her Life in Style (La Reina Isabel II: Su Vida en Estilo).
La exposición reúne 4.000 objetos personales, sobre todo prendas, para trazar cómo la joven soberana convirtió su imagen en una forma de diplomacia silenciosa. La próxima semana, Carlos III y Camila volarán a Estados Unidos en una coyuntura delicada para la relación bilateral.
Según el planteamiento del Gobierno británico, el monarca podría emplear sus buenos oficios para contribuir a rebajar las tensiones entre Londres y Washington (específicamente, entre Donald Trump y Keir Starmer), en el contexto de la guerra desatada en Irán. Isabel II visitó por última vez el país aliado en 2007, invitada entonces por el presidente George W.
Bush. Mientras los medios británicos mantienen un tono de elogio y nostalgia hacia la difunta soberana, la imagen de Isabel II se ha visto más discutida en los últimos años, a medida que se ha ido conociendo la permisividad que mostró ante los desmanes de su hijo Andrés.
Su relación con Jeffrey Epstein ha colocado a la monarquía ante una de las mayores crisis de su historia. A Carlos III le corresponde ahora enderezar esa herencia; de momento, la agenda del centenario y el viaje a Estados Unidos medirán su capacidad para ejercer el papel de árbitro discreto que su madre desempeñó en múltiples ocasiones.
