Avances en cirugía refractiva reabren opciones para pacientes antes excluidos

Los avances en diagnóstico y tecnología láser están reabriendo la puerta de la cirugía refractiva a colombianos que antes eran descartados, según explicó el oftalmólogo Diego Marín, especialista en córnea de la Clínica de Oftalmología de Cali. La mayor precisión en la evaluación del ojo y el desarrollo de nuevas técnicas han ampliado el perfil de pacientes que pueden ser intervenidos en casos seleccionados.
Durante años, personas con miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia se toparon con limitaciones que iban más allá del diagnóstico: la edad, el espesor corneal, el ojo seco o ciertas alteraciones de la córnea hacían que la cirugía no fuera considerada segura.
Para muchos, la respuesta se repetía en consulta: no eran candidatos y debían seguir usando gafas de alta graduación o lentes de contacto. Ese escenario empezó a cambiar con mejoras tecnológicas y diagnósticos más finos. “Lo que antes se consideraba un límite médico, hoy es un desafío que la tecnología, en manos de especialistas, ha logrado resolver.
Pacientes con córneas delgadas, irregulares o incluso con queratocono —en casos seleccionados—, que antes no eran aptos, hoy pueden ser candidatos y corregir sus defectos visuales con procedimientos de alta precisión”, señaló Marín.
Entre los desarrollos que impulsan este giro están los lentes intraoculares fáquicos (ICL), que se implantan dentro del ojo sin modificar la córnea y representan una alternativa para pacientes con miopías altas o con ojo seco. También destacan los láseres de última generación, que permiten correcciones más precisas con menor consumo de tejido, y la técnica SMILE, una cirugía mínimamente invasiva asociada a una recuperación más rápida.
“Hoy contamos con equipos más precisos, más rápidos y que preservan mejor el tejido del ojo. Esto no solo mejora los resultados, sino que nos permite operar pacientes que antes no eran candidatos y anticipar con mayor exactitud cómo va a quedar su visión”, agregó el especialista.
Actualmente, más allá del número de dioptrías, la viabilidad de una cirugía depende de una evaluación detallada del ojo. El perfil de candidatos se ha expandido e incluye personas con graduaciones altas, córneas delgadas y mayores de 45 años con presbicia.
Persisten, no obstante, criterios de exclusión definidos: no son candidatos los menores de edad, quienes presentan fórmulas inestables o pacientes con enfermedades oculares no controladas. La cirugía refractiva es un procedimiento ambulatorio y de recuperación rápida que, en pacientes seleccionados, ofrece condiciones de seguridad.
Además de reducir la dependencia de gafas, puede representar una mejora en la calidad de vida. Los especialistas insisten en que la decisión debe tomarse caso por caso, tras una valoración integral.
