“Amarga Navidad” de Almodóvar arranca con buenas críticas en España y suena para Cannes

A dos semanas de su estreno en España, “Amarga Navidad” (“Bitter Christmas”), la nueva película de Pedro Almodóvar, ha despertado un notable respaldo de la crítica local y figura, según las previsiones, entre las candidatas con más opciones de ser seleccionadas por el Festival de Cannes, cuyo anuncio está previsto para el 9 de abril.
El propio cineasta describe esta autoficción sobre miedos y contradicciones creativas como “su película más cruel consigo mismo”. Publicada en salas españolas el 20 de marzo de la mano de Warner Bros., la cinta ha sido saludada por varios de los principales diarios y cabeceras especializadas.
El Mundo la calificó de “obra maestra” y sostuvo que Almodóvar entrega “su película más profunda, más cruda y más compleja, incluso la más imperfecta, en un estudio cruel de los motivos de la creación”.
El Periódico de Catalunya habló de un “melodrama preciso y sereno” y lo leyó como una prolongación, en otro registro, de “Pain and Glory”, retomando claves de su universo: un director de cine como protagonista, la ausencia de la figura materna, el duelo prolongado, nuevas vueltas al proceso creativo, el dolor físico y la medicación, y las canciones de Chavela Vargas.
No todas las reseñas comparten el entusiasmo. Screen Daily apuntó que Almodóvar “medita sobre el proceso creativo en un drama personal y desordenado”. El Diario Vasco reprochó que habría preferido a un Almodóvar menos ensimismado y más atento a que sus historias no resulten esbozadas y distantes.
Producida por El Deseo, la compañía de Pedro y Agustín Almodóvar, “Amarga Navidad” se ha estrenado en España antes de una posible citación en Cannes, una práctica habitual en la filmografía del director y permitida por las normas del festival sobre premieres.
En taquilla, El Blog del Cine Español pronosticó el 4 de abril que el filme superará los 2 millones de euros (2,3 millones de dólares) en el fin de semana del 3 al 5 de abril, lo que lo situaría en una horquilla final de 2,9 a 3,1 millones de dólares.
De confirmarse, rebasaría los 2,8 millones de “The Room Next Door”, su título en inglés premiado con el León de Oro de Venecia y protagonizado por Tilda Swinton y Julianne Moore, y quedaría en un nivel similar a los 3,1 millones de “Parallel Mothers” (2021), con Penélope Cruz.
En lo visual, el filme luce el sello de la casa: mezcla de tonos naturales y bloques de color, encuadres milimétricos y escenarios diseñados al detalle, incluidos interiores deslumbrantes y un chalet en la isla de Lanzarote (Canarias). Su apuesta más divisiva está en la estructura y el foco: un juego de cine dentro del cine que se adentra en el propio proceso creativo del autor.
La película presenta a Elsa, una directora de publicidad (Bárbara Lennie) que en 2004 escribe un guion inspirado en el sufrimiento de amigos. Muy pronto se revela que la historia de Elsa es ficción dentro de la ficción, escrita por Raúl, un director en 2026 interpretado por el argentino Leonardo Sbaraglia, un sosias del propio Almodóvar con llamativo copete blanco.
Rara vez un autor de primer nivel expone en pantalla sus dudas, miedos y contradicciones sobre la obra que el espectador está viendo. Aquí, Raúl confiesa su temor a que el filme que escribe —y que constituye buena parte de “Amarga Navidad”— sea percibido como menor y arruine de un golpe su prestigio mundial.
Es precisamente esa mirada autorreflexiva, central en el dispositivo de la película, la que más divide a los críticos. A la espera del dictamen de Cannes el 9 de abril, “Amarga Navidad” avanza con impulso en salas y una conversación crítica encendida.
