Recordamos el 24 de abril
A partir de 1915, los armenios en el Imperio Otomano enfrentaron una persecución sistemática que provocó la muerte de hasta 1,5 millones de personas. A través de deportaciones forzadas, violencia masiva y desplazamientos, los armenios fueron expulsados de sus tierras históricas y sus comunidades fueron destruidas.
Gran parte de la población armenia fue expulsada de sus territorios, perdiendo no solo sus vidas, sino también sus hogares, iglesias y su identidad cultural. El impacto de estos hechos transformó al pueblo armenio, obligando a los sobrevivientes a reconstruir sus vidas en todo el mundo.
El 24 de abril recordamos a las víctimas y reconocemos las consecuencias duraderas de estos eventos. Este día nos recuerda la importancia de la verdad histórica, la dignidad humana y la necesidad de prevenir tales tragedias en el futuro.
